Realidad febrero de revista presencia
- Carlos Hernandez

- 3 feb 2021
- 4 min de lectura

Con una carta de presentación de cero obras públicas y sin acciones contundentes Cristina Díaz va por la reelección de Guadalupe, municipio al que no es un secreto lo tiene en total abandono y quebrado, no hay acciones que avalen su eficacia, como para que los ciudadanos de Guadalupe le vuelvan a dar su confianza.
Cristina es la única priista que se registró en su partido para contender por Guadalupe, aunque ya se ve ojerosa y cansada, quizá por tanto trabajo, aunque no vemos cual, porque no se nota que haya hecho algo por Guadalupe, que se pueda presumir y de lo que los ciudadanos se puedan sentir orgullosos.
Guadalupe debería ser un municipio en el que todo mundo quisiera vivir, así debería ser, pero es todo lo contrario por lo deteriorado que se encuentran las vialidades y la inseguridad que se padece, en esta administración no se le dio prioridad a la obra pública y quizás a nada, como tampoco lo hizo en su periodo en el 2006.
Ahora la gente ya no cree en promesas, si no en hechos y Cristina en eso no tiene que digamos una buena calificación, lo que complicará su continuidad, sobre todo cuando se enfrentará a jóvenes promesas como puede ser Alfonso Robledo, Daniel Torres y hasta Francisco Bustillos, qué si van, lo harán con toda la carne al asador.
El que no tiene vergüenza es Ramiro González, quien está aferrado a ir por la alcaldía de Apodaca, así que le molestó en gran manera que Benito Caballero Garza levantara la mano, sobre todo porque a Ramiro se le olvida que, a su llegada a Apodaca, era un simple auxiliar administrativo, que gracias a Benito que lo cobijó ahora es lo que es.
Ramiro siempre ha vivido a costas de Benito en la política y fuera de ella, sin tener la capacidad Benito lo nombró Secretario de Desarrollo Social de Apodaca, más por amistad y confianza que por capacidad, esa confianza a la que ahora Ramiro no responde, pues a través de sus amigos se dedica a golpetear a Benito.
Lo que ve ramiro es que una cosa muy diferente es ser diputado y otra ser alcalde, porque levantar el dedo cualquiera lo hace, pero administrar una ciudad no es lo mismo, ahí si hay que tomar decisiones que afectan o benefician a los ciudadanos y no creemos que para eso Ramiro tenga la capacidad.
Lo que también olvida el ahora diputado morenista es que su paso por la dirigencia de la CNOP en Apodaca, tampoco se debió a su capacidad, sino al poder que tenía Benito Caballero como alcalde de Apodaca, pero así es la política, como en la enfermedad, ahí es donde se conocen o se desconocen a los verdaderos amigos, por lo que Benito de ser candidato, no se debe confiar.
Sin duda el que sigue con dos cachuchas es el regidor de Santiago con licencia, David de la Peña, sólo hay que recordar que como regidor de Santiago también operaba para la administración de Guadalupe, ahora como aspirante allá, sigue como operador en Guadalupe, pues carga unos maletines prietos, quizá llenos de billetes.
Como es el único aspirante que se registró para contener por su partido para la alcaldía de Santiago, seguramente estará con un ojo al gato y otro garabato, pero como luego dicen el que mucho abarca, poco aprieta, pero buenos esos resultados quizá a él no le afecten, pero la ambición es así, quiere gobernar dos municipios.
La pregunta que nos inquieta es saber a qué horas trabaja el muchacho, o como puede estar en dos lados al mismo tiempo, al menos que se trate de un viajero en el espacio o que sea un holograma que se puede aparecer en diversos espacios a la vez, pero bueno eso le tocará juzgarlo a los ciudadanos, principalmente de Santiago.
Una razón puede tener para trabajar en dos lugares, una que cobra en Santiago y a otra que en Guadalupe le pueden dar escoltas y camionetas blindadas para el desempeño de sus funciones, pero de esto les estaremos informando.
En Apodaca el que no da tregua es el dirigente de Movimiento Ciudadano en ese municipio, Rodrigo García, quien sigue trabajando para fortalecer el proyecto de MC para la gubernatura, ya todos los votos que puedan sumar sirven si Samuel quiere llegar a ser gobernador de Nuevo León, por lo pronto Rodrigo hace lo que le toca.
Desde que llegó a la dirigencia el Movimiento Ciudadano ha echado sus raíces en ese municipio, porque Rodrigo no deja de trabajar y día a día conquista más adeptos para su partido, porque en ese municipio es un movimiento que suma, atendiendo las necesidades de la gente con lo que se tiene.
Rodrigo la lleva bien tanto con Samuel García como con Luis Donaldo Colosio, lo que lo convierte en un factor de unidad, para que Movimiento Ciudadano pueda cosechar triunfos, incluso llevarse las diputaciones de Apodaca, ya lo veremos con el paso del tiempo, para lo que ya no falta mucho, todo es posible con trabajo y tenacidad, eso los sabe Rodrigo García.




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